
DEL CUERPO, EL ARTE Y EL AULA
Mª Dolores Callejón Chinchilla
¿Es verdad que entramos en la “Era Aquarius”? ¿Es el fin de la era del márketin? Como dice el anuncio: ¿Es hoy el ser humano imprevisible? ¿La gente hace lo que le da la gana? ¿Por qué entonces la mayoría de las féminas, en definitiva, al final, terminamos siendo "mujeres florero"?[1] Y el hombre actual, ¿debe ser “metrosexual”?
DEL CUERPO: IDENTIFICACIÓN
En la construcción de la identidad, la imagen corporal, es decir, la manera en como nos vemos y pensamos, la forma en como creemos que nos ven los demás, es fundamental: dependemos del cuerpo, especialmente hoy. Negado durante siglos en Occidente, la sociedad actual le ha ido dado cada vez más valor. Todo un culto al cuerpo (y a lo joven) que se vive en todos los segmentos sociales, y que llega a presentarnos la imagen como fundamento de la personalidad (Costas, 2004). Imagen corporal de la que nos es muy difícil sustraernos por la sobreabundancia de representaciones. Featherstone llega a decir que "la lógica secreta de la cultura de consumo depende del cultivo de un insaciable apetito para el consumo de imágenes." (Featherstone, 1993: 178). Imágenes del cuerpo que no solo condicionan cánones sino la propia vida, terminando por crear patologías. Imágenes de un cuerpo demasiado mercantilizado que se convierte en objeto. Un cuerpo que se diluye en la red. Un cuerpo mediático hipertrofiado, un cuerpo degradado (Lucerga, M.J., 2004) que nos devuelve en definitiva a la concepción dualista tradicional cuerpo-alma, enfrentados.
Un cuerpo, que no es sólo organismo, sino entidad multifacética física, psicológica y social. Un cuerpo que es construcción socio-cultural. Así más que de la "imagen que tengo", dependemos de "la imagen que creo que tengo", muy relacionada con "la imagen que creo que tengo que tener". Esto hace que entre el 85% y 90% de las mujeres del mundo no estemos satisfechas con nuestro cuerpo. Tenemos presente un modelo, un ideal dictado "por el medio", por el imaginario que nos rodea, por las representaciones corporales que se nos presentan y a las que se supone “tenemos que tender”.
Por tanto la construcción de la identidad, el proceso de construcción personal se hace en interacción con el entorno familiar-social-cultural en base a un proceso de IDENTIFICACIÓN con el estereotipo. Un proceso de identificación que nos remite sin remisión a hablar de género: ¿Qué es? ¿niño o niña? -preguntamos aun antes de nacer- para decorar la habitación y comprarle los primeros jerseys de rosa o de celeste según corresponda…
Así, “nos vamos haciendo”, atrapados en un laberinto de normas, roles y
estereotipos: los niños no lloran; las niñas son prudentes; hombre fuerte,
seguro, competitivo, frente a una mujer, débil y sumisa; fuerza-debilidad;
pensamiento-sentimiento; reflexión-intuición; exigencia-protección;
provisión-cuidado; coraje-prudencia… Mediante el proceso de socialización el
niño va interiorizando las normas y valores de la sociedad construyendo su
identidad aprendiendo lo que debe y no debe ser. Y crecemos siendo esclavizados
(cada vez desde más pequeños) en el anhelo de la perfección corporal. Ya que el
culto al cuerpo no solo bien visto sino condicionante del rechazo o beneplácito
social.
En este proceso de identificación nuestro cuerpo hoy naufraga entre obesidad, vigorexia y anorexia; adicción a la comida basura y al mismo tiempo a lo bio y a lo light. Entre exigencias y expectativas, difícilmente conseguidas, se va minando nuestra seguridad y autoestima.
Ser hombre o mujer hoy es una ardua construcción en la que el cuerpo es parte importante. Cuerpo que hoy como nunca puede ser modelado, reconstruido; si es preciso, sometidos al bisturí. Esto no es nada nuevo: tribus primitivas se deforman los labios o el cuello, se hacen dolorosos tatuajes..; en otras épocas las mujeres han tenido que soportar corsés, incluso se les han vendado los pies; los zapatos de aguja de tacón, los implantes de siliconas, etc. no son sino más de lo mismo…formas absurdas de martirizarse en pro de alcanzar unos u otros ideales de belleza. Ya decía Helena Rubinstein: “No hay mujeres feas, sólo perezosas” Y mi madre me repetía que “para estar bella, hay que sufrir”. La liberación que exigían las mujeres de los años 60, hoy se ha convertido, más que nunca, en obligación; Una liberación que se ha convertido en el “opio del pueblo”; en el triunfo estético (del que no nos libra ni el ciberespacio), triunfo de los ideales nazis –como nos indica Rabinovich-Berkman-[2]. Y en definitiva uno de los mayores negocios del mundo desarrollado.
¿A quien me tengo que parecer? ¿Cuál es el espejo en el que me miro?
DEL ARTE: DIFERENCIACIÓN
En la construcción personal la “identidad”, además de necesitar identificarse va unida a un proceso de DIFERENCIACIÓN: conjunto de rasgos que nos caracterizan y distinguen de los demás. En la medida en que el niño se va diferenciando del mundo exterior va construyendo su propia identidad: permanecia del yo, conciencia de ser uno mismo y distinto de los demás. Identidad personal que interpreta datos, evalúa, coordina e integra percepciones de sí mismo, de su imagen, de su cuerpo.
Concepto (de cuerpo) que ha ido cambiando a lo largo de la historia[3] ¿Que es un cuerpo?
A pesar (y quizás en parte gracias también) de todo lo dicho en el apartado anterior, el cuerpo hoy ya no es solo un territorio físico, un estándar de cánones y proporciones: “Hoy somos cuerpo”. Pero un cuerpo recuperado dirían las feministas (liberado). Un cuerpo que es mío y con el que, además de identificarme, buscar un ideal, puedo discutir el modelo tradicional, superar barreras estereotipos y normas sociales, incluso modificar los valores de género, si quiero.
La mayoría de los artistas contemporáneos se hacen eco de todo esto y por ello, en muchas de sus obras, el objetivo no es la representación corporal de belleza perfecta. Un paso más allá del body art o cualquier otra técnica de “decoración” corporal, los artistas se performan, metaformosean, etc.; utilizan sus cuerpos como espacios de experimentación y cuestionamiento; espacios de identificación y diferenciación; espacios de autorrealización, de discurso. Así, Gina Pane en los setenta, intentando llamar la atención por la guerra de Vietnam, escaló por un armazón metálico de púas que se clavaba en pies y manos. Y Marina Abramovic se peinaba en 1975 con un cepillo de metal hasta hacerse daño. Mientras sangraba repetía: "el arte debe ser bello, la artista debe ser bella" como crítica a la que parece ha de ser relación ineludible “mujer: belleza”.
Cuando hace unos meses la 1ª Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Sevilla (octubre-diciembre 2004) abrió sus puertas, algunos trabajadores de la Universidad Internacional de Andalucía, después de una profunda reflexión, tuvieron que tapar sus ventanas. El "espectáculo", era insoportable de aguantar: estar viendo cada mañana, día a día, a un niño ahorcado -por cierto totalmente realista- meciéndose por el viento, no se acercaba a la idea del título de la exposición: "La alegría de mis sueños".

Incluso la Consejería de Bienestar Social de la Junta de Andalucía,-decían los diarios- había solicitado la retirada de la famosa y polémica escultura del italiano Maurizio Cattelan: tres mástiles de acero de uno de los cuales cuelga la figura de un niño de tamaño real ahorcado. Desaparición que no se produjo al fin. Según la galerista Juana de Aizpuru, comisaria de la exposición, la obra había conseguido lo que pretendía: generar polémica; le había permitido hablar de tantos niños que cada día morían de hambre. Según el autor, su obra quiere expresar la muerte del artista debido a la falta de libertad de expresión del mundo actual ¿?
Si la exposición se abría con esta obra, dentro podríamos encontrar otras como “Relicario” (1993): una serie de 500 relicarios compuestos por trozos de la camisa de pintura de la artista, Pilar Albarracín[4]. De la misma autora es “Furor Latino” (2003); otra de esas obras de mujeres que nos confunden e interrogan: una “acción para vídeo” en la que vemos algo usual para nuestros ojos contemporáneos occidentales: el pecho de una mujer en movimiento, ocupando la pantalla; oyéndose algo también frecuente, una rítmica canción, de las que escuchamos tantas veces pero a las que seguramente no prestamos demasiada atención:
“…Lo más lindo de la vida es la mujer Y por eso hay que saberla cultivar. Y darles lo que sabemos, hasta que no aguante mas…” “Y darles lo que sabemos hasta que no aguante mas…” –se repite.
Un color, una composición, un soporte y unos materiales determinados que nos presentan una imagen de mujer bastante habitual. Normal. Eso hace el arte: representa.
Yo no sé que quiso hacer la autora (y entrar en conjetura podría ser un error). Pero sé lo que me dice esta obra a mí. En una época me interesé bastante por la salsa y la música sudamericana en general. Hasta que escuchando con atención descubrí el papel de mujer que mostraban las letras de las canciones. Cuando vi “Furor latino” me acordé y pensé en nuestro imaginario[5], la habitual iconografía de la mujer: una mujer cuyos principales tributos suelen ser básicamente lo que Pilar Albarracín nos vuelve a proyectar: “PECHOS”. En este sentido, esta acción no solo “representa”.
Obras como ésta no hacen sino seguir la estela de otras como “Mujer con carro de
la compra” de Hanson (1970) o “Post-partum Document” de Mary Nelly (1973-79)
grabaciones de su primera experiencia de embarazo parto y cuidado del bebé, etc.
Obras que representan acciones cotidianas, redefiniéndolas.
Tras los movimientos feministas y de liberación sexual en los años ’60 del siglo XX, se van haciendo cada vez más habituales obras de mujeres que hablan de sus cuerpos, que buscan su identidad desde otro tipo de representaciones que las saquen de las tradicionales iconografías femeninas. Tareas domésticas reclamadas irónicamente –como hace Ukeless-, formas contenidas, -como sugiere Judy Chicago- o cuerpo femenino libremente exhibido, -como expone Annie Sprinkle- (Moraza, 1995).
Es un arte femenino que no es que renuncie a la vieja iconografía del arte universal sino que introduce una lógica diferente, unas nuevas representaciones de la feminidad que muchas veces, no se ajustan a la norma.
Entre las artistas del entorno Fluxus[6], pioneras del arte de acción[7], tenemos muchos ejemplos. Yoko Ono en 1961 invitaba al público a que participara en su “acción”: "Instructions painting", "Painting to let the evening light go through", “Smoke Painting", etc. En la performance “Cut Piece” pedía a varias personas que fueran cortándole uno a uno trozos de su vestido hasta que desapareciera por completo. Ono siendo víctima vulnerable a la agresión personal, sexual, al voyeurismo, a la violencia de género[8].
De 1964 es “Four, fluxfilm nº16” (conocida vulgarmente como “Bottons”); película
en la que se encuadran cuatro series de cuatro nalgas. Por un lado el uso de
esta parte del cuerpo rompe tabúes; por otro, representa el cuerpo desnudo pero
de manera no habitual, utilizando una zona sin diferenciación sexual,
presentando así, un carácter igualatorio de lo natural frente a tantos
convencionalismos de diferenciación que nos lanza la sociedad (Aumente, 2005).
“Mi cuerpo es mío” parecen decir en clave de reivindicación de la liberación sexual y corporal. Artistas como Valie Export se exponen y graban desnudas. En muchas ocasiones con clara referencia a la sexualidad.
Tracey Emin realiza en el 2000, la performance “I've got It all”, en la que se metía dinero por el coño; acto simbólico y transgresor. Desde la misma vieja metáfora del arte como prostitución y relaciones de poder, Andrea Fraser (2004) graba sus relaciones sexuales con un coleccionista en un hotel quien ha pagado por anticipado a la galeria 20.000 dolares[9]. Hannah Wilke adorna su cuerpo con múltiples vulvas de chicle endurecido; Karen Finley se impregna el cuerpo con chocolate y realiza públicamente el acto sexual. Algunas artistas en sus obras tratan explícitamente temas como la menstruación (Catherie Elwes, Judy Chicago en Red Flag, etc.) En “Interior Scroll”, Carolee Schneemann (1975), la autora lee un texto que extrae de su vagina[10]; después se pinta a sí misma. En un video-performance posterior (1995) con siete mujeres realizan la misma acción dentro de una cueva subterránea[11].
Más adelante, desde el net-art, también Tina Laporta se pregunta por el lugar del cuerpo. ¿Donde estará el cuerpo en el futuro, en la red, cual será su potencialidad, cómo reafirmar la individualidad y la identidad femenina? Realiza obras claramente feministas como Women and Performance, The World's Women Online o Unveiled Imprints, web en la que por medio de imágenes pornográficas pretende mostrar el deseo femenino.
Otras artistas investigan los efectos corporales del paso del tiempo (como Rachel Lachowitz, en Forensic Projection -Self-Portrait), o la herencia genética (por ejemplo Nancy Kitchel, en Identity Piece I), etc.
Desde
la expresión artística se abordan en definitiva cuestiones como el cuerpo y el
sexo pero también la identidad.
Ya antes de de todas estas artistas, Frida Kahlo (1907-1954), nos revela en su obra, su vida. La artista no solo intenta mostrar la identidad mexicana sino que nos ofrece en clave de imágenes su experiencia vital personal, imaginario de lo que fue su propia vida: postrada en el cama, nos muestra el dolor, la desintegración de su cuerpo en obras como “Columna Rota” (1944) ; el sufrimiento por la imposibilidad de tener hijos le lleva a pintar “Henry Ford” cuadro en el que aparece ella en el Hospital, tendida en la cama sufriendo un aborto (1932); sin palabras para expresar el dolor tras su divorcio de Diego Rivera en uno de sus autorretratos: “Las dos Fridas” (1939), nos muestra un interior atormentado; se representa como la mujer mexicana que él amó unida a la otra parte de ella misma: herencia europea, que Diego despreciaba.
Son imágenes que no solo “dicen” sino que son toda una reflexión de la propia artista sobre sí misma.
Lygia Clark dice en sus escritos (1983) que su obra “El dentro es el fuera” transforma la percepción que tiene de ella misma, de su cuerpo, como introyección, como espacio afectivo abierto a las transformaciones. En “O yo o tu” invitaba a una pareja, sin verse, a la exploración mutua a través de cremalleras. En “Mandalas” con participantes unidos con elásticos en muñecas y tobillos, componía situaciones de sensación de interdependencia y aprisionamiento; “experimentos colectivos en los que el objeto quedaba abolido y la persona, célula de una arquitectura biológica constituida por su propio cuerpo, se convertía en objeto de su propia sensación” (cit. Martínez, 2000: 325)
Fina Miralles amordazada, se sienta en una silla de ruedas: “Standard” (1976), “metáfora de la parálisis mujer de la mujer que se ve obligada a mirar y a no decir nada”. Delante se proyectan “imágenes de una madre vistiendo a su hija… para dar a entender que a medida que te visten el cuerpo también te visten la mente; mientras, una televisión emite imágenes que reflejan cómo la mujer es tratada en este medio y se oyen “consignas y anuncios conformistas sobre la visión consumista de la mujer como objeto” (Parcerisas, 2001: 40-42).
Orlan, artista-perfomer (http://www.orlan.net/), con su “Arte carnal”, se metamorfosea a base de intervenciones quirúgicas, operaciones que incluso se transmiten en vivo por Internet con un lema: "This is my body, this is my software”. Pero cuyo objetivo no es parecerse a la Venus de Botticelli, ni a la Europa de Moreau… su intención es interrogar los cánones de belleza; mostrar el derecho de cada uno de disponer de su apariencia; investigar sobre su propia identidad. "El arte carnal es un autorretrato en el sentido clásico pero hecho mediante la tecnología actual. Oscila entre la desfiguración y la reconfiguración. Su inscripción en la carne se debe a las nuevas posibilidades inherentes a nuestra época. El cuerpo se ha convertido en un "ready-made modificado", y ya no es visto como el ideal que una vez representó, ni está lo suficientemente listo como para ser pegado y firmado". (Cit. Vallejos 2004).
Extremo es el ejemplo de Eduardo Kac artista electrónico[12] en “Time Capsule”; obra de arte conceptual en la que se introduce bajo la piel un microchip: “para ser identificado como 026109532 por el resto de su vida” (http://www.ekac.org/Lanacion.html)
Cindy Sherman, utiliza la fotografía para cuestionar los estereotipos sociales de su sociedad, mostrando a la mujer en sus múltiples caras y papeles; evidenciando y criticando la reproducción de determinados estereotipos femeninos en el cine; incidiendo también en el cuerpo fabricado con prótesis de quita y pon.
A Gabriela Liffschitz le extirpan en 1999 un pecho para intentar salvarla del cáncer. Sin embargo lejos de simular, sustituyó la mutilación convirtiéndola y adoptando su asimetría: “asimetría y no la ausencia de” (cit. Vallejos, 20004). Surgen así dos libros de autorretratos que registran sus transformaciones, cuestionando el modelo dominante de cuerpo femenino: Recursos humanos (2000) y Efectos colaterales (2003). Desde un pensamiento radical sobre el cuerpo, el erotismo y el arte en acción, desairando la mirada de los otros, su obra nos exige aceptar “otros cuerpos de mujer”.
Considerando que cada uno tiene derecho a elegir su identidad, Catherine Opie insiste en desafiar la imagen que tiene la sociedad de las lesbianas. Sus obras parecen un intento de ampliar la identidad lésbica y mostrar la heterogeneidad y complejidad de esta sexualidad. A través del cuerpo de lesbianas, Opie muestra el deseo de mujeres que quieren apoderarse y jugar con las fantasías sexuales de los hombres: ponerse bigote, tatuarse… “mujeres que no tienen miedo a sus deseos, controlan sus cuerpos, y obtienen placer en el dolor de inscribir sus imágenes públicamente para producir una visibilidad que deseamos irrevocable” (G. Cortés, J.M., 2003)
Louise B
ourgeois
fue una de las primeras artistas en afirmar la importancia de la autobiografía y
la identidad en el arte. Con materiales cargados de simbolismo y evocaciones de
su pasado familiar, su obra nos habla fundamentalmente de la dimensión de la
corporalidad; cuerpos construidos o reconstruidos. En su “Femmes Maison”, un
grupo de mujeres forman un cuerpo arquitectónico sujetadas por frágiles piernas;
cuerpo que muestra la casa como lugar de refugio, pero también de
aprisionamiento y asfixia; mujer absorbida por el hogar como ella lo está por
sus recuerdos.
En la misma línea Niki de Saint-Phalle construye su “Entierro del Padre”. Es a través de este trabajo que ella dice haber perdonado el abuso al que había sido sometida por parte de su padre. Figuras inmensas de papel maché y poliéster; obras cargadas de violencia y odio. Pero fuertes, vitales y coloridas Nanas.
¿Qué hay detrás de estas obras?
Ante muchas de estas obras no podemos acercarnos desde una lectura tradicional, formalista. La emoción estética, la narrativa, han sido desplazadas por otros valores, que van principalmente del concepto, a la experimentación y el testimonio.
Ha de cambiar nuestra forma de mirar y de pensar este arte contemporáneo que muchas veces “no se entiende”.
Parece un antiguo discurso: una cosa es lo que dice una imagen y otra lo que quiere decir… Si hace años, la religión utilizaba las representaciones en su propio beneficio, para catequizar. Hoy son los medios de comunicación, las nuevas tecnologías, la publicidad, las que convierten en “espectáculo” las imágenes para “opio del pueblo” (Pero, ¿qué hay detrás? ¿Quién y porqué las produce?)[13]. Frente a esto, la expresión artística hoy, más que nunca, habiendo superado etapas "mimetistas", de "experimentación plástica", investiga sobre el “yo", "sobre la propia identidad"; cuestionando y criticando iconografías y significados… de las imágenes que se nos presentan.
Se hace preciso observar estas obras desde la autoconciencia y construcción de identidad de sus autores, de transformación personal y social, de expresión de ideas, dudas, temores y alegrías…
Es la única forma de comprender el
valor de algunas de las manifestaciones artísticas más coetáneas. Son obras de
arte, que nos DIFERENCIAN.
En las más actuales obras de net-art de mujeres, también está muy presente este sentido del arte; arte que nos permite tomar conciencia, expresar, liberarnos, criticar, diferenciarnos de los demás, diferenciarnos especialmente del molde habitual. En “Violencia sin cuerpos” (www.carceldeamor.net/vsc) podemos encontrar una selección de más de doscientas artistas de ámbito nacional e internacional cuyas obras giran en torno a la construcción personal de la mujer, a la reflexión sobre la propia identidad, a los estereotipos que nos rigen.
Históricamente a la mujer se le había impuesto un lugar y unas tareas. Una vez reconocida su libertad para desarrollar su sexualidad y su igualdad frente al hombre, la mujer debe encontrar su espacio en esta sociedad.
“Inmersos en la terrible constatación de que no existe la identidad, sino máscaras que ocultan una feminidad desconocida, límites aún por descubrir. Quizás el mayor encuentro que ha hecho la antropología feminista durante este siglo ha sido el reconocer que la mujer se ha construido a través del hombre, que ha sido construida por la mirada de otro, para la mirada del otro. Roto el espejo, alterada la imagen, disuelto el espejismo de la identidad, queda por ver cómo aborda la producción artística la construcción de la mirada”. Mujer que se observa a sí misma. (Solans, 1998)
En este sentido, la acción “Mirror” (Espejo) de Chieko Shiomi, en clara alusión a la Venus en el espejo, nos lleva a una playa arenosa, de espaldas al mar; se nos anima a coger un espejo y mirarnos en él. Más tarde caminando hacia atrás nos metemos en el agua, invirtiendo el desarrollo secuencial de la iconografía tradicional.
Anne tardos en “Territorial Demarcation” (1974) presentaba una construcción: un orinal femenino del que salían diez tubos en círculo donde iba apareciendo el nombre de la autora; invitando a participar exclusivamente a mujeres para demarcar su lugar entre los hombres.
Sophie Calle sigue a las personas, imagina quienes son y la manera en que se relacionan con ella; invita a otros a dormir en su propia camal, los fotografía y luego narra sus experiencias (“Les Dormeurs”, 1979), relata… en un intento de entender el mundo, conocer a los demás para conocerse ella misma.
¿Quién soy? ¿Quién quiero ser?[14]
DEL CUERPO, EL ARTE Y EL AULA: TRABAJANDO LA IDENTIDAD
La identidad esta siempre en construcción. Todos necesitamos confirmar constantemente nuestra identidad. Se precisa para conocerse, tomar sentido de pertenencia y ubicarse en la sociedad. Así, lo que por un lado puede verse como una amenaza de uniformización (IDENTIFICACIÓN), se puede aprovechar para estabilizarse y DIFERENCIARSE. “Conócete a ti mismo” decía Sócrates. Sin embargo hoy es difícil. Ya decía Levi-Strauss que la crisis de la identidad sería el mal de este siglo. En un mundo que no respeta lo natural (espacios, ciclos temporales, etc.); con una vida regida prácticamente por la economía; en una sociedad en cambio constante cada vez más globalizada y multicultural; ante diferentes formas de entender el mundo, con distintos valores, se nos presentan diferentes modelos…; una sociedad en la que hasta la identidad colectiva social se encuentra en lucha entre lo local y lo nacional; en una sociedad tecnológica de "medios" y "masas"; con nuevas formas de relacionarse, muchas veces por medio de la pantalla; virtualmente, sin que se sepa quien eres en realidad y pudiendo describirte e identificarte según te convenga…; en un mundo complejo e incierto; con menor influencia de los pilares que tradicionalmente habían sustentado la identidad: familia y escuela -marcos de referencia, lugares de socialización de los niños-; identificarse y diferenciarse se presentan como procesos complejos. Procesos que además han de presentarse ineludiblemente, unidos a la alteridad. Lacan, argumentó que “el yo se constituye al ser visto por otros desde fuera”; Por lo que es necesario, según expone J. Habermas, darnos “la imagen que de nosotros nos ofrecemos a nosotros mismos y ofrecemos a los demás y conforme a la que queremos ser enjuiciados, considerados y reconocidos por los demás”.
Sí, la imagen va indisolublemente asociada al cuerpo: al como soy, como me veo y como me ven. Ni siquiera la virtualidad de la red ha conseguido borrar el cuerpo de la realidad. Emoticonos, onomatopeyas y otros símbolos reemplazan gestos y cualquier otro componente no verbal de la comunicación. “Internet está lleno de cuerpos que interactúan, quizás con identidades construidas, ficticias, no por ello acorpóreas ni anónimas”. Y como uno no se ve, las descripciones del yo-personaje (se ajuste o no al cuerpo que está detrás) ocupan parte importante de los intercambios. (Lucerga, 2004)
Si en la identidad en construcción el cuerpo es importante. Más lo es en el paso de la infancia a la adolescencia, en el que los cambios físicos conllevan también una nueva conciencia del propio cuerpo y preocupación por el físico: si no son lo suficientemente altos, delgados, fuertes, etc.; si se ajustan o no al modelo que se les presenta como ideal… Cierta inquietud normal y habitual en estas edades. Sin embargo el énfasis que hoy en día se le da, junto a ideales difíciles de alcanzar… están convirtiendo la imagen en patología, en objeto de discriminación que traen bajo grado de satisfacción con el cuerpo y diferentes alteraciones tanto perceptivas, cognitivas-emocionales como conductuales cada vez más habituales. Alteraciones que afectan en el desarrollo de una personalidad sana.
Los niños y jóvenes necesitan hoy más que nunca reflexionar sobre su propia identidad desde una conciencia corporal sana, desde la aceptación de su propio cuerpo y del de los demás para un desarrollo integral. Sin embargo, ocupados en nuestras “materias”, los docentes trabajamos poco esto en la escuela.
Imagen que tengo, imagen que doy, imagen que me construyo, que incluso me construyen… ¿Quién? y ¿Por qué?…, ¿Qué imagen se me presenta, me devuelven? ¿Por qué? ¿Yo quien soy? ¿Soy en la medida que tengo…? ¿Qué soy?... ¿Quién soy?
En una civilización de la imagen, como es la nuestra, las imágenes nos rodean, nos acosan… nos seducen. Las imágenes nos van enseñando formas de ser y de estar. Las imágenes nos muestran los patrones a seguir, nos uniforman, nos presentan modelos de identificación. Pero también las imágenes critican y discuten significados…
Y hoy se pone en duda de manera enérgica desde el arte -desde determinadas formas de formas de entender y de hacer Arte-. Lo hemos visto en los ejemplos anteriores. Además de habilidad y búsqueda de una forma estéticamente satisfactoria el arte es comunicación, expresión humana, representación de sentimientos y valores… incluso herramienta de autoconstrucción. Como dice José Luis Brea (2002), “después de la “muerte del arte”, la “estatización de la sociedad” y de la utilización de la imagen y la visualidad como espectáculo, el arte se ha convertido en experiencia autorreflexiva, el arte se ha vuelto filosofía: concepto, interpretación, práctica cognoscitiva y crítica”.
Hemos nombrado especialmente a artistas del último siglo que investigan sobre su propia identidad y se cuestionan las representaciones. Con obras que conllevan una concepción de la obra de arte más amplia que la tradicional; obras que están más cerca de la vida cotidiana, de la expresión artística de la realidad; obras que son un proceso de identificación, de liberación de estereotipo, de diferenciación. El arte puede convertirse en herramienta experiencial para investigar y cuestionarse para trabajar sobre la identidad…. con el cuerpo, desde lo sensorial, intelectual y emocional” (Moraza, 2002: 92) Y las clases de educación artística pueden ser momentos privilegiados para desarrollar en nuestros alumnos una personalidad sana, una identidad propia sustentada en una adecuada imagen corporal, capaz de superar estereotipos y de liberarse del poder que hoy tienen sobre nosotros las imágenes (que presentan otros), de cambiar falsas o insanas percepciones, para descubrir y aceptar la belleza de lo distinto…
Jugar con el cuerpo. Experimentar. Investigar la historia personal y social, la propia biografía. Hacer arte con el cuerpo, PARA CRECER.
Son muchos los temas a partir de los cuales trabajar nosotros y nuestros alumnos. Sólo a partir de cada uno de ellos, podíamos llevar a cabo el desarrollo del currículum, si así lo creyéramos necesario: Cuerpo y diversidad sexual; Territorio de deseo: necesidades y sexualidad; Del erotismo a la pornografía; La iconografía local respecto al cuerpo; El cuerpo como construcción cultural; La feminización del cuerpo; Patologías del cuerpo; El cuerpo maltratado; Miradas que matan; El cuerpo en el trabajo terapéutico; Cuerpo decorado; El cuerpo como identidad; La vestimenta; Significaciones del cabello: La peluquería; Cuerpo en movimiento; Mente insana en cuerpo esbelto
Cuerpo, género y feminismo; Cuerpos colectivos; Los usos del cuerpo; Representaciones y significados del cuerpo, El cuerpo transformado; Concepción del cuerpo humano; El cuerpo como metáfora; El cuerpo como espacio social; Exhibición y ocultamiento de los cuerpos; Mercantilización social del cuerpo; La sociedad Cosmética; La ética del cuerpo; Los rituales del cuerpo; El cuerpo en la construcción del sujeto moderno; El cuerpo entre lo real y lo virtual; Cuerpo, estética e identidades; Representaciones del cuerpo; modificaciones del cuerpo; malformaciones y envejecimiento; Cuerpo y salud; El cuerpo en libertad; Visiones históricas del cuerpo; Cuerpo y subjetividad; Construcción y deconstrucción del cuerpo, etc.
Nosotros proponemos investigar fijándonos en tres factores[15], en torno a los que se desarrolla la identidad y en cada uno de ellos desde la perspectiva del binomio identificación-diferenciación:
- Individuales: desde mi realidad, mi cuerpo, mi nombre mi sexualidad. Mis sentimientos y emociones, mi autoestima.
- Relacionales: desde las expectativas, modelos y roles que tanto la familia como la escuela u otros ámbitos sociales cercanos me presentan. Relaciones entre iguales, pertenencia, rechazos, etc.
- Culturales: desde los modelos y valores predominantes en mi realidad socio-cultural
Son muchas las posibilidades. Una propuesta concreta, podemos encontrarla en la web “jugaré siempre” de Carmela Saro (http://www.jugaresiempre.com). Página en la que la autora nos cuenta su proceso personal así como algunos de sus trabajos con alumnos con el cuerpo, las máscaras, las huellas… Cuenta de un niño que escondía cabeza, parte del rostro y manos porque estaban quemadas. Quiso dibujar, le dieron los materiales y dibujó un niño sin cabeza. Hoy se enfrenta a un caso semejante impregnando la cara de este niño y de los otros sin este problema con pasta de chocolate y saca la huella de la cara de todos, caras en la que prácticamente no se distinguen diferencias. Además, muestra algunos talleres realizados con alumnos de Instituto en Tánger.
En la escuela infantil “El Tomillar” con niños de 0 a 6 años llevan a cabo proyectos artísticos interdisciplinares como “Ojo abierto, oído despierto, ponen al cuerpo en marcha en marcha y contento” en el que el “valor principal del arte no va a ser el producto sino la elaboración del mismo, preparando a los niños para conquistar su futuro con ayuda de su imaginación creadora” -dicen en su presentación-. Este proyecto continúa otro realizado anteriormente “Ver, mirar, aprender y divertirse sin igual”. En el que el trabajo estuvo encaminado a “facilitar procesos de identificación personal y comunicación.; Vivir nuevas experiencias: Transformar los espacios creando ambientes cálidos, acogedores, sugerentes y divertidos; Manipular diversos tipos de medios de comunicación a través de la imagen, descubriendo así otras técnicas de expresión; Participación de los niños/as en ese mundo de imágenes del que están rodeados, recreándolo, comprendiéndolo y analizándolo[16].
Maite Leon, con su psicoballet[17], también utiliza el arte para el desarrollo personal de sus alumnos –en este caso, discapacitados- desde la conciencia y el trabajo del cuerpo y la identidad. Prestando especial atención a la mirada (soy, porque me miran; ¿cómo me miran?)
En “Retrato de una identidad: Escuela de día y Objetos de arte inkameep”se divulga el trabajo de Walsh, profesor en una reserva india Inkameep en el valle de Okanagan entre 1932 y 1942. Se nos presenta una propuesta didáctica adaptable a primaria y secundaria que podemos encontrar tanto en inglés como en francés en la dirección <www.virtualmuseum.ca/Exhibitions/Inkameep>. Los niños de su “Escuela de Día” dibujaban lo que hacían y vivían cada día, mostrándonos la realidad de aquella época desde sus ojos; dibujos que representaban desde sus actividades más cotidianas a juegos, trabajos, escenas festivas; describían historias, animales míticos presentes en sus tradiciones… Por medio de estos dibujos se nos presenta toda una cultura, una forma de vida, una identidad. A partir de aquí podríamos preguntar a los niños y adolescentes que tenemos en nuestras aulas, cuales son las imágenes de nuestra identidad personal y social. Realizar un book e incluso organizar también una exposición donde presentarlas. (Trabajo aún más interesante si en nuestras aulas tenemos alumnos de diferentes culturas. En caso contrario puede ser muy rico contactar con otros centros educativos de otros lugares y/o tradiciones. Para contrastar, compartir la diversidad y descubrir todo los que nos une).
En este mismo sentido tenemos otra muestra de trabajo con alumnos en “The mandala Project” de Lori Bailey (http://www.mandalaproject.org/)
Otros ejemplos de proyectos de este tipo podemos encontrarlos en este mismo número de Red Visual: “Arte acción en el aula: una experiencia multidisciplinar” de Juan Antonio Cortés Gavira Y J. Ricardo Gómez Arcos; “ConstruirME visualmente. Una propuesta de actividad en Educación Plástica y Visual” de Rocío Arregui Pradas; “Descubriendo los proyectos de trabajo: Proyecto “Mi imagen” de Mayalen Piqueras y otros que iremos colgando en estas mismas páginas.
Hay muchas formas de acercarse al arte. Esta puede ser una de ella. Una manera de acercarse al arte de manera significativa y que puede ayudar a nuestros alumnos a ser ellos mismos, a crecer como personas, a superar estereotipos –incluso heridas que puedan afectar negativamente al desarrollo de su personalidad-.
Porque trabajar el cuerpo, la identidad y la imagen es una necesidad de la escuela actual. Porque como dice Edgar Morin: “Los pedazos de conocimiento que enseña la escuela ocultan los auténticos problemas de todos los seres humanos. Hace falta reformar la educación para que la educación transforme las mentalidades”. En este mundo inestable y cambiante tenemos que formar personas sanas. Y podemos hacerlo desde la expresión artística, especialmente desde el acercamiento al arte contemporáneo, pero para ello nosotros hemos de ser los primeros convencidos.
Decía Teresa Amábile (Goleman, Kaufman, Ray, 2005: 41-43), que hay tres ingredientes básicos en la creatividad (y que ella metaforiza con hacer un estofado):
- El ingrediente esencial (vegetales y carne) es la pericia, las habilidades en un ámbito determinado de actividad, que representan el dominio básico de un campo, las habilidades técnicas (muchos tienen aptitudes que les facilitan desarrollar estas capacidades)
- El segundo ingrediente las hierbas y especies para dar sabor: habilidades de pensamiento creativo: es decir las maneras de abordar el mundo que te permitan encontrar una posibilidad nueva y verla hasta su plena ejecución. Son como las especies para dar sabor, la combinación de ingredientes capaces de producir algo diferente. Aquí están la imaginación, la persistencia, la flexibilidad mental (la independencia y libertad)...
- [El último ingrediente, el esencial, es] la pasión (la motivación intrínseca), el impulso por hacer algo por el mero placer de hacerlo, más que por cualquier premio o compensación. Este es como el fuego que cuece el estofado. Es lo que en verdad calienta todo, mezcla los olores y hace que las especies combinen con los ingredientes básicos para producir algo que sabe de maravillas"
Teniendo en cuenta esto, evitemos la tan habitual frase: “Yo no se dibujar”. Si hoy muchos de nuestros alumnos trabajan con imágenes, de manera más o menos estética, retocan, manipulan… expresan. Los nuevos medios y las nuevas concepciones artísticas han facilitado las prácticas. Rompamos también nosotros las ataduras a concepciones de otras épocas. No sigamos centrados en un solo ingrediente (habilidades y/o espíritu creativo). Para ello, hemos de trabajar, -podemos y debemos-, aspectos cotidianos, intereses, preocupaciones, miedos, etc. de nuestros alumnos (y el cuerpo forma parte de ello); como hacen muchos artistas contemporáneos. Que nuestros alumnos salgan diciendo: “Yo me expreso, y me gusta hacerlo” (mejor o peor) pero “expreso y me expreso”, plasmando de manera plástica y/o visual. Y si no lo conseguimos que no sea porque no han descubierto en nosotros “chispitas en los ojos”: pasión por nuestra materia.
PD:
1. La utilización de una mayoría de artistas mujeres es una “discriminación positiva”, solo para compensar el “eterno masculino” que hemos sufrido a lo largo de la historia.
2. Por otro lado no hemos pretendido realizar una relación exhaustiva; ni siquiera hemos seleccionado; ni hemos seguido ningún tipo de clasificación; solo hemos pretendido mostrar a manera de ejemplo, una serie de personas que utilizan su cuerpo como espacio de experimentación y expresión; en cuyas obras se cuestionan sobre su vida e identidad; resultando representaciones “diferenciadoras” de manera significativa -por unos u otros motivos-.
3. Sabemos que son muchas también las artistas que plasman otro tipo de relaciones, otras formas de ser y estar en el mundo quizás más acordes con modelos tradicionales; obras que muchos podrían identificar como “más sanas” y que en muchos casos son también dejadas de lado en los circuitos comerciales del mundo del arte por no tratar “temas de actualidad” o prescindir del componente “espectáculo”. Que sirva esto como reconocimiento a su labor ya sus obras, -que en otro momento trataremos-.
BIBLIOGRAFÍA
AMABILE, Citada por Goleman, D, Kaufman, P y Ray, (2005) El Espíritu creativo. Barcelona, Ediciones B.
AUMENTE RIVAS, P. “Pioneras del arte de acción. Mujeres artistas del entorno fluxus”. Arte2o, Revista digital universitaria de arte contemporáneo. Tercera temporada nº 22 Mayo 2005 Ucm. En url: <http://www.ucm.es/info/arte2o/documentos/invespilar.htm> y en http://www.proyectovenus.org/ramona/home/anunciantes/interferencia/aumenterivas.html
BÁRCENA, F.; TIZIO, H.; LARROSA, J. y ASENSIO, J.M. (2003) El lenguaje del cuerpo. Políticas y poéticas del cuerpo en educación, en: Otros lenguajes en educación. Barcelona, ICE de la Universitat de Barcelona.
BREA, J. L. (2002) “Saber de(l) arte. EL valor de conocimiento de las prácticas artísticas (y de su teoría). Disponible en url: http://arteleku.net
CASTRO, Ana Lucía (1998) “Culto al cuerpo, modernidad y medios” Lecturas: Educación Física y Deportes. Año 3, Nº 9. Buenos Aires. Marzo 1998. Disponible en url: <http://www.efdeportes.com/efd9/anae.htm>
FEATHERSTONE, M. (1993) "The body in consume culture". In: FEATHERSTONE, Mike et. Col. (org.) The body: social process and cultural theory, London, Sage publications (p. 178) Citado por Castro, A.L de (1998) “Culto al cuerpo, modernidad y medios de comunicación” Educación Física y Deportes. Año 3, Nº 9. Buenos Aires. Marzo 1998. En url: <http://www.efdeportes.com>
G. CORTES, J.M. (2003) “Buceando en la identidad y el deseo”. Quadern Debats, 79. Invierno 2002/2003. El cuerpo. En url: <http://www.alfonselmagnanim.com/debats/79/index.htm>
GIDDENS, Anthony (1995) "Modernidad e identidad del yo. El yo y la sociedad en la época contemporánea" Barcelona: Península/Ideas.
LUCERGA PÉREZ, Mª José (2004) “Ciborgs, forenses y la axila de Sanex. El cuerpo en la sociedad mediática” Tonos Digital. Revista electrónica de estudios filológicos, 7. Junio 2004
MARTÍNEZ DIEZ, N (2000) “Lygia Clark” Arte Individuo y Sociedad, 12 (p. 321-328). Madrid. Ucm
MORAZA, J. L. (1995) "Ginegenias de la Otra del otro" En url: <http://www.arteleku.net/secciones/documental/artindex/JLMoraza/Textos/ginegenias.html>
MORAZA, J.L. (2002) A + S Arte y saber. Seminario Arteleku: Textos. Disponible en url: <http://www.arteleku.net>
MORÍN, Edgar (2001) "Los siete saberes necesarios para la educación del futuro" Barcelona: Paidós Studio
NAVARRETE, Ana (2005) “Performence feminista sobre la violencia de género. Este funeral es por muchas muertas” Violencia sin Cuerpos. Textos. Proyecto Cárcel de Amor. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. En url: <http://www.carceldeamor.net/vsc/textos/textoan.html>
noviembre de 2004. Facultad de Filosofía y Letras. En url: <http://www.efdeportes.com/ Revista Digital> Buenos Aires - Año 10 - N° 78 - Noviembre de 2004
PARCERISAS, P. “De la naturalessa a la naturalessa (sobre la obra de Fina Miralles)” Catálogo Standard. Museu d´Art de Sabadell, 2001
RAICH, R. (2000): “Imagen corporal. Conocer y valorar el propio cuerpo”. Madrid, Ediciones Pirámide.
SARO, C. (2004) “Jugaré siempre” <http://www.jugaresiempre.com/huelladiferencia.htm>
SOLANS, P (1998) “El cuerpo, la máscara y la piel. Identidades femeninas”. Conferencia pronunciada en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. I Encuentro de Grabadoras Británicas y Madrileñas. Dirección General de la Mujer de la Comunidad de Madrid y Britis Cauncil. Noviembre de 1998. Disponible en la url: < http://www.jugaresiempre.com/identidadesfemeninas.htm >
TURKLE, Sherry. 1997. La vida en la pantalla. La construcción de la identidad en la era de internet. Barcelona: Paidós
VALDIVIESO GÓMEZ, Sofía (2003) "De la educación como heterodesignación del cuerpo y del género a la educación como autodesignación" XXII Seminario interuniversitario de teoría de la educación: “Otros lenguajes en educación”. Universidad de Barcelona Sitges. Noviembre de 2003
VALLEJOS, S. (2004) “El cuerpo en los 90: chicas intervenidas” Presentado en el Encuentro Sudamericano La corporalidad en la cultura de los noventa. Buenos Aires,
[1] En referencia a la canción de “Ella baila sola” “Yo quiero ser mujer florero”
[2] Para más información ver “¿Triunfó el nazismo? artículo en el que Ricardo D. Rabinovich-Berkman se interroga cómo y hasta qué punto sobrevive hoy la cosmovisión bioética -y del mismo modo, estética- del nacionalsocialismo. (Revista Fronda, invierno a.d. 2005. Disponible en la red en http://www.arvo.net/includes/documento.php?IdDoc=10864&IdSec=1201
[3] De Castro en su artículo “Culto al cuerpo, modernidad y medios” va haciendo un recorrido por la preocupación por el cuerpo desde los años 20 hasta la actualidad: de los hábitos saludables, las salidas al campo de Principio de siglo a la relajación moral posterior a la I Guerra Mundial; del desarrollo de las industria de la publicidad, el cine y la moda a la revolución sexual de los 60, la vuelta a la salud: campañas contra el sida, el tabaco, y a favor del deporte; del vestuario a la “diet” y la actual saturación de imágenes… que van conformando el concepto de cuerpo actual. En Lecturas: Educación Física y Deportes. Año 3, Nº 9. Buenos Aires. Marzo 1998. Disponible en url: .<http://www.efdeportes.com/efd9/anae.htm>
[4] Las obras de estas artista, todas de interés, podemos encontrarlas en su página web http://www.pilaralbarracin.com/
[5] Ver los trabajos de José Pedro Aznárez sobre los imaginarios. Algunos disponibles en la revista Red Visual
[6] Agrupación internacional encabezada por activistas de los años sesenta que intentó revolucionar el mundo del arte desde la experimentación, en ausencia de límites de estilo e interdisciplinarmente. En la url http://www.performance-research.net/documents/fluxus_workbook_screen.pdf podemos descargar en formato pdf una relación de artistas y trabajos del entorno Fluxus
[7] Aumente Rivas, P. (2005) “Pioneras del arte de acción. Mujeres artistas del entorno fluxus”. Arte2o, Revista digital universitaria de arte contemporáneo. Tercera temporada nº22 Mayo 2005 Ucm. En url: <http://www.ucm.es/info/arte2o/documentos/invespilar.htm>
[8] Aunque la interpretación de la obra ha sido polémica y variada, -incluso la propia Ono ha dado distintos sentidos-, se ha entendido incluso como representación de la vida de Buda, cuando permitió al tigre devorar su cuerpo-; actualmente se le da una significación más de carácter pacifista que protofemisnista.
[9] Noticia del Magazin de “The New York Times” con fecha 10 junio 2004. Disponible en la red: <http://www.nytimes.com/2004/06/13/magazine/13ENCOUNTER.html?ex=1402459200&en=aa724398866c64a5&ei=5007&partner=USERLAND>
[10] En la url: <http://www.amigosdeloajeno.org> podemos encontrar “Vulva’s School” un texto de la artista traducido por León Félix Batista
[11] Otras obras de la misma autora podemos descubrirlas en la web http://www.caroleeschneemann.com/
[12] Famosa especialmente es su obra “Alba” la conejita fluorescente. Trabaja particularmente arte electrónico y arte transgénico Para más información sobre este artista se puede consultar su web: <http://www.ekac.org>
[13] Ver el número 2 de la revista Red Visual sobre el poder de las imágenes. En url: <http://www.redvisual.net>
[14] Hacemos alusión al título de uno de los proyectos que lleva a cabo Elena González en sus aulas y del que se habló en el número anterior de la revista.
[15] a partir de un texto de Rosa Pereda MCEP Cantabria- Marzo del 2002. Disponible en url: <http://www.mcep.es/talleres/documentos/0_8_ros.htm> obtenida el 9 Abr 2005
[16] Para ver los proyectos consultar http://www.escuelaeltomillar.com
[17] Ver http://www.down-coruna.com/psicoballet%20maite%20leon.htm